Mi Opinión de Kings of War.

He sido jugador de Warhammer Fantasy desde 5ª edición, coleccionando figuras llevo más tiempo, y como creo que a todos nos pasó nos quedamos un poco huérfanos con el abandono del juego por parte de Games Workshop y la aparición de Age of Sigmar. Daré mi opinión de este juego en otro articulo.
Como jugador he llevado Orcos y Goblins, Mercenarios y Elfos Silvanos y aunque no he sido un jugador demasiado competitivo me lo he pasado muy bien en torneos, pachangas y quedadas de fantasy. Hasta que llegó el fin de los tiempos y casi toda mi comunidad de jugadores, desilusionados, cogimos nuestros queridos ejércitos los metimos en sus maletines los guardamos, los olvidamos y empezamos a descubrir otros juegos como Arena Death Macth, Xwing, Bolt Action, Blood Bowl y Kings Of War.
La verdad es que conocía la marca Mantic desde que apareció, algunas de sus miniaturas me llamaban la atención, como la Apisonadora Goblin, los jinetes Sacopulgas, los zombies y esqueletos, pero otras miniaturas no me llenaban tanto el ojo, el precio también era muy tentador, comparado con las continuas subidas de GW (algunos precios dan risa).
Sin embargo no conocía el sistema de juego, hasta que Sassi me consiguió el libro de tapa dura de la segunda edición, recomendandomelo encarecidamente.
La primera impresión del libro fue normal, un libro de tapa dura, cosido, con una maquetación decente, al igual que las ilustraciones; poco que ver con el megareglamento de chorromil paginas de GW de 8 edición.
Lo único que me llamó la atención fue ver que se incluían las reglas de todos los ejércitos disponibles con lo que con ese libro podías jugar y no necesitabas los libros de ejércitos, como pasaba en fantasy, con sus desfases, de todos es sabido que ejercito que salía último era el que barría en ese momento. Sin embargo dejé el libro en la estantería como uno más de mi amplia colección.
Fue en el Mancha Comic, evento anual que se celebra en Ciudad Real y que abarca todo nuestro mundillo friki, dónde me entró el gusanillo por probar el Kings of War, yo estaba participando en una demostración de Blood Bowl y mientras mi equipo de ratas, los Sobacos, estaban dándolo todo en el campo de juego, se estaba celebrando el torneo de KoW en mesas adyacentes. Ssasi, también participaba con sus enanos siempre odiados por mi. El ver todas esas mesas llenas de escenografía y ejércitos pintados desplegados me hizo recordar mi ejercito a medio pintar de Orcos y Goblins que estaban aburridos de esperar en la vitrina una batalla que nunca llegaba.
Pues bien al llegar a casa empecé a mirar con otros ojos este wargame, comencé a leer reglas y ver perfiles de los ejércitos, empecé incluso a hacer una lista de ejercito con lo que tenía pintado. (En este juego Orcos y Goblins van en listas separadas, cosa que un principio no me gustó demasiado, puesto que en fantasy un ejercito de Goblins solo, era inviable con la victoria como no fuera metiendo miles de fanáticos y que la suerte les acompañara). Sin embargo en KoW los goblins son competitivos. Todos los ejércitos parecen equilibrados y todos tienen mas o menos las mismas unidades, monstruos, infantería monstruosa, maquinas de guerra, caballería (incluso los enanos).
Recuerdo una viñeta cómica sobre Warhammer en qué un muchacho le decía a otro que se iba a jugar al Warhammer, contrariado el chico le preguntaba que era eso de Warhammer y le contestaba que era el juego entre los juegos, que se desplegaban los ejércitos y después se pasaba unas 3 horas discutiendo y mirando reglas. No deja de ser un chiste pero en el fondo era así. Sin embargo en KoW las reglas son bastante menos, lo que lo hace más rápido y las reglas están claras y solo hay una manera de interpretarlas.
Estoy de acuerdo en eso de que el juego no tiene la culpa sino los jugadores, pero Warhammer dejaba un amplio espacio en todas las ediciones para que el culoduro de turno diera rienda suelta a su malvada imaginación. De ahí salían Príncipes demonios intocables que acaban con el ejercito contrario sin recibir una herida o un vampiro que sumaba 2500 ataques, o hacer una gun line de enanos al borde de la mesa y esperar a que los pocos efectivos del contrario llegaran para terminar la masacre. Todos sabéis de que hablo, listas autoplay etc.
En KoW no hay héroes que destrocen por si solos y los disparos son de apoyo, además el hecho de que se juegue a objetivos hace que las listas sean mas o menos equilibradas. Por lo que prevalece la táctica y estrategia.
La magia en warhammer era también una pasada un simple hechizo acababa con la mejor y más numerosa de tus unidades sin que el mago a penas se despeinase.
En KoW la magia no es tan poderosa, no deja de ser un mero a apoyo.
En fin; KoW me parece un sistema de juego que puede llenar el vacío de Fantasy muy correctamente, partidas ágiles y divertidas y miniaturas bastantes mas baratas y con la creatividad de poder usar pequeños dioramas al no tener que quitar las miniaturas una a una.
También es cierto que en Warhammer sucedían más cosas “divertidas” animosidad, magos reventando sus propias unidades, unidades realmente estúpidas, cañones rompiéndose, gigantes que se caían y muchas cosas más que no están en KoW.
El caso es que con KoW estoy volviendo a jugar a un wargame de fantasía y terminando de pintar mi ejercito, y la verdad que ya no me interesa saber si fantasy vuelve o no.
SKORNA

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La Tentadora

Todos sabemos que el lanista Runius es un cerdo depravado, y que en su hacienda se organizan asiduamente fiestas eróticas y orgias con toda clase de objetos e incluso se rumorea que en algunas incluyen e invitan a participar a seres y criaturas no humanas.

Situado al Oeste de las tierras pétreas de Miklagard, se encuentra el circo de este enfermo de la lujuria y la perversión, fue allí, donde contemple con mis propios ojos el demoníaco poder de la tentación y el placer.

El ludus de Runius es uno de los más importantes, ostentosos y ricos de la región. El circo es hermoso, algo que no podéis imaginar. Las entradas te invitan a pasar con unas alfombras perfectamente tejidas y cuidadas hilo por hilo. Las puertas están enmarcadas en piedras preciosas de unos colores y brillo que llevan a la locura a vagabundos y desertores que se atreven siquiera a mirarlas. Dentro, en la parte este se encuentra el Pódium, de color del zafiro más puro. Cuatro columnas talladas a mano por ángeles, llenas de joyas y monedas incrustadas desde la basa hasta el capitel sujetan unas telas cosidas con oro. Bajo la sombra de estas se encontraban los asientos de la nobleza que con un juego asombroso de sillones completan una alcoba al aire libre de belleza perfecta. La arena tiene forma de óvalo, dispone de seis entradas desde las mazmorras de los gladiadores y cuatro trampillas subterráneas tapadas por una arena tan blanca y fina como el terciopelo preparadas para desatar a las bestias durante los juegos.

Todos estábamos sentados en la madera pulida de las gradas cuando el lanista, exhibiendo sus caros ropajes se puso en pie para dirigirse a los presentes. Tras él, y sus amistades, sirvientes que no paraban de llenar sus copas con vino, sus platos con comida y sus piernas con caricias.

-Buena gente de Miklagard, _dijo con una voz dulce_ hoy el circo de Runius os deleitará con la belleza y la fascinación del pecado. Asique, que comiencen los juegos_ concluyó con un tono que dejaba entrever su locura y depravación.

La gente enardeció con las primeras trompetas que ordenaban abrir la puerta que se hallaba bajo el Pódium, y, de las sombras emergió, una figura demoníaca tan terrorífica como bella.

Tenía el aspecto femenino y atlético de una fuerte y sensual amazona. Sus piernas, como las de un carnero, terminadas en pezuñas y llenas de pelo. La piel, pálida como la de un muerto viviente en medio de la noche. De su cabeza, calva y deforme, le crecían dos cuernos chafados en las puntas. De la espalda nacían dos enormes y musculosas alas, marcadas y heridas señal de que no era su primera pelea. Preparada para la lucha, portaba una armadura de colores vistosos, ornamentada con las joyas más brillantes y preciosas que jamás he visto. Una mano desnuda, sujetaba, sin apenas esfuerzo, una lanza curvada más alta que yo mismo de pies a cabeza. La otra, sujetaba la cabeza de una criatura del infierno agarrada por el mismo pellejo, aun no sé si como protección, o como trofeo. De la cabeza de esta bestia salían dos astas, retorcidas por el mismísimo Ezreviel, tenía nueve ojos que miraban en todas direcciones buscando su próxima víctima y una enorme boca infestada de afilados dientes que extendía una larga y babosa lengua hambrienta de almas.

Caminó media docena de pasos y se volvió para hacerle una reverencia al organizador de los juegos, que dirigió unas palabras a la muchedumbre.

-Miklagardianos,­_ nos dijo a los presentes_ os presento a Vheyla, la tentadora. Mi fiel representante en la lucha y guía de mis deseos en el arte del placer y la lujuria que sobrepasan lo mundano. ¡Observad hoy el poder de la seducción! _exclamó mientras ordenaba con un movimiento de mano abrir la entrada situada al otro extremo de la arena.

Un joven Cirleano salió lleno de energía de aquella puerta. Observó el terreno despejado, inspeccionó la calidad del suelo y arremetió contra el ser demoníaco que tenía en frente, que, en respuesta a la carga, clavó su lanza en el suelo y descansó los músculos sin quitar la mirada de su rival, que aminoraba la carrera paso a paso hasta detenerse frente a ella, bajó el arma y se deshizo del yelmo. En su cara de bobalicón se apreciaba el sentimiento del amor en primavera, de la paz y alivio que sientes cuando llegas a casa y tu esposa te espera con un plato caliente en la mesa y la alcoba perfumada para culminar la noche.

Vheyla se inclinó hacia delante y le susurro algo al oído mientras esbozaba una sonrisa picara y, como si estuviera orgulloso de ello, el joven clavó su gladius en su propio vientre abriéndose el estomago de costado a costado y aprecié, como volvía a la realidad cuando los intestinos se le salían del cuerpo, al reflejar en el rostro una expresión de desconcierto, arrepentimiento y estupidez.

Mientras se desplomaba en el suelo, la cabeza del engendro que llevaba la tentadora a su diestra ansiaba alimentarse del alma del muchacho. Pero Vheyla lo acercaba solo para tentarlo, como si quisiera darle un escarmiento a aquel ser, acercándolo y retirándolo del dulce y tierno cuerpo del caído una y otra vez, mofándose carcajeante de su poder para con la bestia hambrienta.

Cuando acabó de divertirse, miró a Runius e hizo un gesto de afirmación, dejó caer el escudo encima del muchacho para que pudiera darse un festín y desplegó sus alas de murciélago, se elevó muy lentamente abriendo las manos y empezó a murmurar en una lengua antigua y oscura. Sus ojos brillaban como dos estrellas en medio de la noche, hipnotizando a todo el que la miraba como las sirenas con sus cantos atraen a los marineros y piratas hacia la muerte, y vi, como todo el circo estaba participando en una orgía de sexo y depravación sin ataduras. Los hombres fornicaban con mujeres mientras eran penetrados por otros. Los más religiosos eyaculaban sobre las jóvenes alocadas. Varias mujeres de mayor edad que la mía compartían la verga de un chiquillo aun virgen. Los pobres sodomizaban a los ricos y les obligaban a cometer actos homosexuales y vergonzosos. Los actos de perversión, se convertían en agresión y presencie como un anciano disfrutaba siendo devorado por una furcia y un granjero que necesitaban llevar el éxtasis más allá del placer sexual.

Me moví sorteando a la muchedumbre, apartando cuerpos desnudos y miembros que pedían a gritos que los llevara al clímax con mi lengua y, justo antes de abandonar el graderío, pude ver a Vheyla a la diestra de Runius disfrutando de su obra, mientras este alternaba la penetración con dos esclavas que tenía sujetas como perros de presa que gemían y se masturbaban disfrutando del placer que su amo les daba.

Siempre he maldecido este castigo que antaño se me implantó al desobedecer a mi domine cuando solo era un joven sirviente y rechacé servirle como amante. Pero, aquel día, en Miklagard, di gracias a Rayviel por despojarme de mi hombría y mi miembro y no sucumbir al poder de Vheyla, la tentadora.

REVISTA TROLL

Entre varios de los baúles de los recuerdos que tengo apartados y miro de vez en cuando me he encontrado esta curiosa joya, no es nada de otro mundo, pero el contenido es más interesante que muchas White Dwarf de ahora. Para lo reducida que es, esta revista que se emitía paralelamente a otras publicaciones de La Innombrable, aprovecha al máximo sus páginas ofreciendo desde transformaciones, reglas de personajes especiales, imágenes de matrices, ofertas de suscripción… hasta dibujos o relatos de algunos de fans que enviaban a las sedes!! Todo de cuando se valoraba en esta empresa más el poder de influencia y la participación en un juego al beneficio económico que es lo que hace ahora.

 

Troll9

En este caso compartimos el número nueve. Creo que hay un total de 26, en revistas… ya que anteriormente estuvieron emitiendo un panfleto también llamado Troll (entorno a 1998, de la que hablamos se emitió a principios del 2000), pero que apenas tenía que ver con esto y era un formato completamente distinto. En cualquier caso haremos el intento de recopilarlas, pues son muy destacables y se les puede sacar buen provecho… además de ser una buena curiosidad que ya ha desaparecido.

Para descargarla… pasar por nuestra querida mina… o pulsar directamente aquí.