Expositor de miniaturas con temática helada

Desde Scalescenics, blog de nuestro compañero Agustín, más conocido como #Agusmith si queréis buscarlo en foros, Instagram o blogs, nos muestra el paso a paso de cómo ha construido una escenografía con temática invernal, blog recomendable a seguir por las apasionantes maquetas y técnicas de modelismo que emplea para realizar sus trabajos, os dejo con algunos ejemplos y la recomendación de ver al completo su blog.

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Para verlo completo os recomiendo visitarle, os asombrarán sus maquetas y si os apetece comentar para contribuir con alguna técnica, o preguntar que no tendrá ningún problema en enseñaros, ya que el hobby lo hacemos entre todos.  😉

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Bienvenidos a El Jugón de la Mesa

Se estrena un nuevo canal en YouTube, El Jugón de la Mesa. A sido creado por un compañero del grupo de juego y desde aquí le deseamos que tenga el mayor número de visitas y ánimo para seguir adelante con él.

Siempre que se estrena un nuevo proyecto es importante sentirse arropado, desde aquí os sugerimos que si sois asiduos a los juegos de tablero o wargames os suscribáis, conozco personalmente al creador y además de ser un gran jugador y “vicioso” veréis que es metódico y con un gran humor en sus partidas, posee una gran cantidad de ellos e irá ilustrándonos con sus ejemplos y explicaciones de los mejores de ellos.

Para muestra os enlazamos los dos primeros vídeos, que tratan sobre BANG!  y podréis opinar por vosotros mismos, espero que disfrutéis y si os gusta no dudéis en suscribiros, además si os gusta el juego siempre podéis conseguirlo con un buen descuento en nuestro patrocinador Game Cuenca  ;).

Mucha suerte y adelante !!

 

DEMONIO DE LA IRA

 

Me inicio en  Arena Deathmatch con una banda de demonios.

Aqui os dejo el trasfondo y la historia de uno de sus miembros.

La respiración agitada, cada segundo más intensa, la sangre se acelera por cada vía de su sistema nervioso. Tiene las extremidades adormecidas y entumecidas del cansancio, llenas de heridas y moretones por la refriega. Contempla su cuerpo y ropajes empapados en sudor y sangre de los que ha matado. Los músculos congestionados por el esfuerzo han aumentado su tamaño, nota como la ira y el deseo de venganza fluye por todo su cuerpo. El calor sofocante se vuelve por momentos menos molesto, incluso le parece placentero. El yelmo le aprieta el cráneo, debe quitárselo, pero al hacerlo el sol deslumbra sus ojos haciéndole volver al pasado.

Es primavera en Cirlea, el día no tiene nubes, se oyen pájaros cantar y Virio se encuentra sentado en paz al borde de su cabaña de madera, que construyó con su padre cuando él era niño, observando a su mujer e hija. Las dos llevaban unos cortos vestidos de hilo fino que él consiguió en uno de sus viajes a la Isla de Hondas. Felices, juegan y ríen mientras recogen flores para adornar la alcoba del futuro miembro de la familia.

Pero, algo molesta a Virio, aprecia que la tierra comienza a temblar cuando divisa un grupo de jinetes cabalgando hacia ellos con una velocidad terrorífica, el relinchar de los caballos se escucha en la lejanía y los cascos golpeando contra el suelo avisan que cada vez están más cerca. Sin separar la mirada de ellos, El Cirleano guarece a su familia escoltándolas dentro de la protección del hogar.

-Rápido, -dice él con tono cauteloso- Poneos detrás de mí. -continúa mientras saca su Gladius.

-¡Mama, tengo miedo! -dice la pequeña apretándose fuerte contra las piernas de su madre.

-¡Ssshhhh!, silencio cariño, -le susurra al oído agachándose a consolarla- no nos pasará nada, papá está…

 

Un primer jinete no más alto que Virio irrumpe en la casa de una patada fuerte y seca destrozando la cerradura. Muestra en la frente una cicatriz de alguna batalla ganada, barba pobre pelirroja. Lleva una armadura no muy pesada de color oscuro como la noche, una capa a juego muy ostentada que le colgaba de los hombros y a su diestra su arma. No puede ver de qué se trata, pero sí que está ataviada de joyas.

-Mirad que tierno… -dice con voz burlona- prendedle a él primero, haced lo que queráis con ellas.

Uno de los jinetes desenvaina la espada se abalanza sobre el hombre que tenía frente a él dibujando en la cara una sonrisa de victoria y perversión por el premio prometido.

-¡No! -grita Virio- mientras ensarta su arma en la caja torácica de su rival.

Antes de sacar el Gladius del cuerpo de su enemigo, un compañero de éste le propina un fuerte golpe en la mandíbula dejándole desorientado, entonces, dos más se le echan encima para darle una paliza dejándolo moribundo para presenciar en su propia casa como fuerzan y violan a su mujer e hija justo antes de ver como les atraviesan el abdomen.

El Cirleano intenta gritar pero tiene destrozado el estómago, el pecho hundido y la boca llena de sangre, quiere ponerse en pie pero el cuerpo no le responde. Solo puede ver entre lágrimas y sangre el símbolo de Casio en el guante del hombre que lo arrastra segundos antes de desmayarse.

Vuelve a la arena, donde la muchedumbre grita pidiendo más sangre, enardecen con el placer de la carnicería. Mujeres excitadas muestran sus senos a algún espectador borracho para poder ganar algo de dinero o algo de bebida fría. Aumentan los vítores y aplausos en nombre del Cirleano obligando al organizador y lanista de aquel circo, Casio, a ponerse en pie y dedicar unas palabras a la plebe.

Virio no escucha el discurso en su honor, su corazón late más rápido que nunca, la ira que siente le acelera la respiración y le nubla la vista. El pulso le empieza a temblar cuando escucha una voz casi familiar, cálida, cercana, que le arropa y le susurra:

-¿Quieres venganza hijo mío? -Le pregunta aquella voz de inframundo.

-¿Quién eres? -Contesta El gladiador.

-Tu guía, el que te ayudará a conseguir eso que ansías con todas tus fuerzas. Me has servido bien hoy Virio y serás recompensado por ello.

-Yo no he servido a nadie.

-Tranquilo hijo mío. -replica el desconocido calmando el corazón del guerrero- Deja que tus sentimientos fluyan, deja que la ira sea tu alma y ejecutarás tu venganza.

-¿Puedes ayudarme a alcanzar lo que anhelo? -pregunta asombrado- si me ayudas te serviré por toda la eternidad si es necesario.

-La ira está en ti Virio, usa ese poder y te llenare del placer de la sangre de los que te arrebataron lo que más querías.

-Así haré padre.

-Bien hecho hijo mío, bien hecho. -Repite una y otra vez la voz mientras desaparece de su cabeza.

 

El Cirleano nota que el pecho le arde, no sabe que ocurre, debe despojarse de su peto y al hacerlo contempla como la marca del tercer jinete del apocalipsis, Ira, le abrasa el pecho, marcándole como su siervo por toda la eternidad. El dolor no cesa pero se vuelve placentero. Ahora comprende quien es su padre, entiende que debe hacer para cumplir su misión, la Ira le ayudaría a alcanzar su venganza, debe dejarse llevar por su rabia, su odio, su sed de venganza.

-¡No necesito alabanzas lanista! -grita interrumpiendo a Casio- solo un arma para completar mi venganza, y ese día contemplarás muy de cerca como llegaré a ejecutarla.

Virio se inclina y recoge el hacha que portaba su último rival tendido a sus pies. En la pelea aquel bárbaro manejaba ese hacha con pesadez usando sus dos manos a pesar de su complexión pero a Virio le basta un brazo, como si alguien le acompañara y ayudara. Entonces se da cuenta, el tercer jinete del apocalipsis está con él, ha sido recompensado, lo sabe. Y con una sonrisa burlona acepta a su nuevo padre, su nuevo poder.